No todo lo que encontramos día a día nos hace sonreír. Hay momentos de frustración que te dan ganas de encerrarte y no volver a salir. Tenés que ser fuerte. Cuando todo se va a la mierda y te ves encerrada en un túnel donde no hay salida, esperá, la hay, sólo que a veces somos nosotros mismos los que la bloqueamos. No es fácil ser feliz. Parte de la felicidad se va cuando dejás atrás la inocencia infantil y empezás a darte cuenta de lo que es el mundo en realidad. No por esto tenemos que dejar de divertirnos. Ser feliz no lo es todo en la vida, sino que el propósito es lograr esa felicidad. Es una lucha constante del día a día. Hay días que nos encontramos más cerca y días en los que parece que no la lograremos alcanzar. Aún así, tengo algo claro, cada día es diferente, es especial en algún sentido.



"Quizás sea el color del cielo, o una mirada compartida en un colectivo pero, a veces, es el más mínimo detalle el nos lleva a estar mucho más cerca de ser felices de lo que creemos".