Comprender, aceptar .

Comprendí que las lágrimas no podían hacer que alguien que había muerto, volviera a vivir. También aprendí otra cosa sobre las lágrimas; con ellas no puedes hacer que alguien que ya no te quiere vuelva a quererte.


Me enseñaron a sumar, pero me di cuenta de que uno más uno no siempre son dos. Me dijeron que el amor era algo precioso. Y aprendí a no pintarme falsas sonrisas. Que los amigos de verdad se cuentan que los dedos de una mano. Que se puede tropezar dos veces con la misma piedra, y al final te irás acostumbrando a tropezarte. Que en esta vida no todo son buenas caras, y nunca tienes lo que nunca has dado, para ser feliz, aveces tendrás que olvidar el pasado.