3-02...

Me gustás tanto cuando el sol brilla entre nosotros que, cuando no es así, mi pecho apelmazado tiene que luchar como si fuera nuestra última batalla tras la barrera de hielo que se interpone en nuestro camino. Pero, con el tiempo, aprendí que esa barrera se derrite con minutos, horas o días que la erosionan más despacio de lo que muchas veces querría. Y cada una de estas piezas de tiempo se me clavan como estacas, estacas del dolor de no poder tentarte con besos ni con una voz que te derrita. Porque juro que si estuvieras aquí, iba a destruir la pared de hielo a golpe limpio con tal de poder reconfortarme en tus abrazos, besos o en una de tus caricias. Y es así como, por las noches, al sentir que no estás al lado, todo el dolor se me acumula en el pecho hasta que me cuesta respirar y sólo quiero llorar hasta que aparezcas para consolarme.
Me gustaría saber cómo atenuar el dolor que me causa pensar que, esta vez, soy yo la que está deshaciendo el amor que tú sueles hacerme.

¿Fin?

Lo nuestro fue amor a primera vista. Eran frías, metalizadas, llenas de ángulos y puntas cortantes. Las vi y supe que eran lo único que me quedaba, eran el único hombro sobre el que entonces podía llorar. En mi interior, sentía algo más que mariposas, en mi mente alguna voz me decía que nuestra historia era una locura, que no me traería más que problemas, pero algo en mi rogaba que me rindiera, que dejara que su frío cuerpo metálico se topara con el mio. Entonces, caí en sus terribles encantos, en sus ojitos brillantes, en sus promesas, en sus besos de consuelo. Y cada noche que estaba triste, las buscaba, deseando que ellas también me esperaran, deseando que fuera el vaso donde ahogar mis penas.
Pero el tiempo demostró que lo que teníamos era auto-destructivo, y que teníamos que dejarlo. Y cuando me decidí a hacerlo, cuando reuní el valor necesario para tomar esa decisión, no pude. Estaba demasiado atrapada, era demasiado dependiente, no lo suficientemente fuerte...

28-10

Él no llego cuando más rota estaba. Llegó mientras renacía de mis cenizas y me iba haciendo cada día un poco más fuerte. Llegó cuando mi autoestima empezaba a elevarse valiosos milímetros. Y quizás fue esto lo que hizo que llegara, me viese, y decidiera quedarse. Sin embargo, aunque todo en mi vida parecía erguirse de nuevo, había veces que caía, muchas veces, tantas que ya perdí la cuenta. Y en estas caídas desde lo alto del rascacielos, todo quedaba destruído y no recordaba ni un sólo motivo para sonreir. Y entonces él estaba ahí, siempre que lo necesitaba, para abrazarme con sus palabras de ánimo, para besarme con caricias y secar mis lágrimas con la ligereza de su risa.
Y se que quizás no es lo mejor pensar que ahora sin él no sabría ser feliz, pero ¿qué voy a decir si fue él quién me enseñó a serlo?

22-10 Hasta qué punto vale la pena seguir luchando?

El esfuerzo. Luchar contra todo y contra todos. Contra el que dirán. Pelear, ¿pero con que fin? Escuchamos siempre que todo tiene que terminar, pero nunca sentimos que vaya a acabar. Nunca pensamos que será de nosotros. Creemos en lo infinito. Queremos creer en ello. Pero las palabras a veces pesan más que las acciones. Las personas son diferentes a la imagen que nosotros tenemos de ellas. Las heridas no son tan fáciles de curar. No desaparecerán con una curita y un beso en la frente como lo hacía cuando eramos niños. Las heridas del corazón no son así de sencillas. No las solucionarán unas palabras, ni un beso, a veces ni siquiera una disculpa. Hay heridas que poco a poco te rompen por dentro, palabras que no son fáciles de olvidar. Momentos que te cambian. Las sonrisas no son las de entonces, ni las personas, ni siquiera los recuerdos son los mismos. Y a aquellas personas que un día se fueron, las echamos de menos, pasan por nuestra mente, trayendo consigo un sentimiento de melancolía que enfría el alma. A veces me paro a pensar en todo lo que he dejado a atrás para llegar a donde estoy hoy, y me planteo si valió la pena. Me pregunto que hubiese pasado si todo hubiese sido diferente. ¿Dónde estaría ahora?¿Con quién?... No lo sé, pero me gustaría estar lejos. Lejos de todo y de todos. En algún lugar dónde poder pensar, dónde poder respirar un aire menos contaminado de recuerdos. Me gustaría poder perderme, unos días, unas horas y buscar un refugio. Buscar un lugar donde alejarme del torbellino que son mi mente y mi corazón.

4-10

Es lo que en sí conlleva amar. Cuando esa persona ya no está. Cuando por circunstancias, el destino te saca a quien es irreemplazable, sentís un vacío que difícilmente volverá a llenarse. Se aprende a vivir con ese vacío. En algún momento, con el paso del tiempo, dejamos de prestarle atención. No lo olvidamos, sabemos que está ahí, pero simplemente dejamos espacio en nuestra mente para no sentirlo tan dentro. No queremos pensar. No queremos recordar porque los recuerdos solo hacen daño. Dejan un sabor agridulce que difícilmente se puede ignorar. Mientras, para los demás la vida sigue, como si para el mundo tu perdida fuese irrelevante. Encontrás apoyo en quien estuvo ahí siempre. En aquellos que con su ánimo, consiguen sacarte esa sonrisa que aunque no sea de felicidad sirve para acallar, aunque sea un instante, el frío que te congela el alma. Los pequeños detalles te traen recuerdos a la mente, cosas imposibles de olvidar. A veces hay que pararse a valorar lo que tenemos porque podemos perderlo todo en un abrir y cerrar de ojos, y puede que lo perdamos para siempre. Pero cuando amas, te arriesgas a perderlo todo.

4-10

Es necesitar a alguien, necesitar la calidez de sus abrazos, la pasión de sus besos. Es querer y no poder, pensar en dicha persona y que te duela. Es que todo te acuerde a esa persona, que cada sonrisa sea por que te acuerdas de la suya. Que las canciones lleven recuerdos incluidos. Es que cada noche antes de dormir te acuerdes del sabor de sus labios.

29-09

En esta vida todos tenemos cosas que deseamos conservar pase el tiempo que pase, pero a veces, acabamos en situaciones en las que la única opción es dejarlo todo pasar y dejar de luchar por tener algo. No siempre se va a ganar. Hay que perder para darnos cuenta de lo especial que es ganar. Hay que tener aspiraciones, para que siempre haya algo que nos mantenga levantándonos cada mañana, por muy duro que vaya a ser el día. Pero también tenemos que aceptar que habrá días en los que no nos quede nada. En los que nos gustaría quedarnos en la cama, sin tener que mover un solo músculo. Días de reflexión, de no pensar en nada, o de no dejar de pensar. Días para entender los porqués, y días para dejar que tu alma se llene de soledad. Tenemos que aprender a rendirnos, a dejar de luchar, a aceptar el vacío que dejan las personas cuando se van. Pero sobre todo tenemos que aprender a aceptar el dolor y la decepción de perder a alguien. No existe la decepción cuando no confías en nadie. No existe la decepción cuando estás solo.

29-09

A veces hay que aprender a mirar hacia delante, en lugar de hacia atrás. Porque aquellos que se fueron, no volverán, y a veces no nos queda otra que aprender a vivir con eso. Los momentos no serán iguales, pero eso no significa que no queden muchísimos más increíbles por vivir. No habrá una sola noche que no lo recuerdes. Un solo día en el que no lo pienses. Con el tiempo el dolor pasa, y la mayoría de los recuerdos se vuelven difusos. Todo parece quedar en la lejanía. Pero aún así lo recuerdas. Recuerdas las últimas conversaciones, los últimos 'te quiero'. Recordar no es malo, mientras no se viva de los recuerdos. Recordarás la forma en la que te hacía reír, y las ganas que tenías de verlo sonreír. Probablemente no habrá un solo día en el que no lo eches de menos al menos un segundo, pero al final, los recuerdos solo causarán felicidad, de haberlos podido vivir. El dolor pasará a ser melancolía. Las lágrimas serán confusas sonrisas. Por que por mucho que nos alejemos de las personas y los recuerdos, ellos nos hacen quienes somos, y eso no lo puede cambiar ni siquiera el tiempo.

31-07

Te miré y encontré un mar, maravilloso lugar que quiero explorar. Entraste en mi vida sin preguntar, solo unas miradas bastaron para empezar. Y fue ahí que supe que te quería, tenerte conmigo me llena de alegría. Yo no se, si esta bien o si esta mal, solo se que a tu lado me quiero quedar, hoy se despertó el amor, hoy se aventuró a más.
La idea de pertenecer a alguien parecía absurda, pero con vos esa noción perdió significado el día que comprendí que tu vida y la mía se cruzaron para completarse. No me importa el mañana, tus defectos y los míos, solo quiero descubrirte todos los días, volver a conocerte como si fuese el primer día que te vi y decirte que siempre soñé alguien distinto, como vos. Porque todavía nos quedan tantas cosas por saber, y ya estoy empezando a querer cada cualidad que vive en vos. Un lindo viaje que recién comienza

31-07

Cada detalle te hace sonreír. Cada canción te recuerda a él. Cada letra, cada carcajada, cada deseo de tenerlo cerca. Sonreís. No entiendes por qué, pero eres feliz. No eres perfecto, ni lo serás, pero sientes que por una vez estas completo. Agarrás su mano y sus besos hacen que roces el cielo con la punta de los dedos. Una caricia y su mirada son ahora tu mundo. Te da miedo enamorarte, lo entiendo, pero quien no arriesga, no gana.

31-07

Mirarlo a los ojos y saber que estas haciendo la mayor locura de tu vida, lo que jamás te imaginaste y de una forma inesperada. Y al mismo tiempo sentís que no podés parar de mirarlo,él te da seguridad y ves algo distinto en él que en los demás no veías. Seguramente sea eso lo que te empuje a esta felicidad incontrolable, a no poder esconder las sonrisas cuando lo ves, que se te acelere el pulso cuando sus labios se acercan...
Eso que me hace perder la cabeza.

31-07

No se pueden describir lo que sientes porque no se han inventado las palabras. Es una sensación que te invade con cada abrazo, que te hace suspirar con cada caricia, que te encoge el estómago con cada despedida. Es algo indescriptible. Es una manera distinta de ver el mundo. Es levantarte cada día con la ilusión de escuchar su voz. Es esa manera que tiene de despertarte a besos que sabés que no hay mejor en el mundo. Es su forma de abrazar, que muestra su miedo a perderte. Cuando encontrás a alguien que te llena de esa manera, sabes que no vas a poder dejarlo ir nunca. Solo querés absorber cada detalle de su cuerpo, de cada gesto que hace. Querés conocerlo perfectamente, sin dejar que se te escape ni un solo detalle. No existe nada que te haga más feliz que ver esa sonrisa dibujada en sus labios. Es ese chico que te tiene pensando en él las 24 horas del día. Con quien compartís cada instante. Aquel a quien le contarías todo. A quien no le ocultarías nada.
Vivir pensando. Pensar viviendo. La eterna planificación de cada acto. La desoladora idea de calcular cada movimiento, de abandonar el sano instinto que nos promete nuestros más grandes deseos. La imagen de la desesperación, la guerra de la coherencia con la ambición de avanzar. El concepto de actuar de acuerdo a intuiciones se sitúa en un punto inalcanzable, un punto sin retorno. La mente inundada de "peros", los ojos rotos frente a cada momento que no funciona de acuerdo a lo planificado. ¿Cómo levantarse? ¿Cómo asumir que esta vida es simplemente una secuencia de actos? Que aquel momento que te mantuvo en la gloria no fue más que un acto efímero en el escenario que te tocó pisar. Que la vida es una simple improvisación, pero que no admite pedir el tiempo para pensar.
El futuro es imperfecto porque es impreciso, improbable porque nadie puede afirmarlo que será porque no sabe ni siquiera si será. El condicional compuesto supone una condición: ¿qué hubiera pasado sí...? Pero ese , hipotético, tampoco existe. No existe lo que debiera ni lo que pudiera ser, solo existe lo que es. El ser, se define por el hacer. El que es, hace. El que no hace, hubiera podido hacer. Es la acción lo que saca de la inercia de la angustia. Algo roto angustia, arreglarlo da alegría. El hombre de acción no llora por lo que no fue, hace. Nostalgia es de lo que fue, melancolía de lo que no fue. Lo que no fue no se puede cambiar, lo que será no se puede conocer. Lo que es, el presente, es todo lo que tenemos.
El pasado es inalterable. El futuro es intocable. De modo tal que estamos condenados al presente, pero la buena noticia es que se puede transformar.. solo el presente.

Crecimiento

Momentos de cambios y de tomar decisiones. De aceptar el pasado y afrontar el futuro. Durante mucho tiempo me sentí perdida, sin rumbo y hasta hoy puedo decir que todavía no me encontré a mi misma. Me busqué en personas, en sentimientos, en eso que llamamos 'amor'. Derramé lágrimas en hombros que no me merecían y confié secretos a quien no supo guardarlos. Confié en quien decía que sería para siempre y me derrumbé por cosas que no valían la pena. La madurez te abre los ojos, o eso dicen, pero todavía me siento niña. Veo las agujas empezar a romper mi burbuja, dejando que me envenene el aire de fuera: eso a lo que llamamos realidad. Cierro los ojos con fuerza pero cuando los abro nada cambió. Los sueños se convirtieron pesadillas. El corazón se me acelera y no es por las mariposas en la panza. Los arañazos no son de lujuria, si no de castigo. La comida no es placer, si no subsistencia. El amor no es amor, es simple y llanamente destrucción.



No todo lo que encontramos día a día nos hace sonreír. Hay momentos de frustración que te dan ganas de encerrarte y no volver a salir. Tenés que ser fuerte. Cuando todo se va a la mierda y te ves encerrada en un túnel donde no hay salida, esperá, la hay, sólo que a veces somos nosotros mismos los que la bloqueamos. No es fácil ser feliz. Parte de la felicidad se va cuando dejás atrás la inocencia infantil y empezás a darte cuenta de lo que es el mundo en realidad. No por esto tenemos que dejar de divertirnos. Ser feliz no lo es todo en la vida, sino que el propósito es lograr esa felicidad. Es una lucha constante del día a día. Hay días que nos encontramos más cerca y días en los que parece que no la lograremos alcanzar. Aún así, tengo algo claro, cada día es diferente, es especial en algún sentido.



"Quizás sea el color del cielo, o una mirada compartida en un colectivo pero, a veces, es el más mínimo detalle el nos lleva a estar mucho más cerca de ser felices de lo que creemos".

¿Problemas? ¡Soluciones!

Hay momentos en los que las cosas no salen como nos gustaría. Nos perdemos, nos metemos en movidas y en lugares que no conocemos. Puede que no salgamos bien parados, pero también puede que por equivocación, la vida nos sorprenda con algo bueno. Si no es la persona correcta, luego vendrán muchos más. Si deja de hacerte sonreír, habrá quien te haga reír a más no poder. A veces el camino correcto no es el adecuado. Nunca te arrepientas de un paso mal dado, si llegaste hasta ahí, por algún motivo será. No pierdas nunca la esperanza, cuando no hay nada es lo único que queda.No dejes de sentir que vivís por algo y no por alguien, que vivís para alcanzar tu felicidad, no para satisfacer a alguien. Recordá que sólo se vive una vez y las oportunidades no están para rechazarlas. Que a lo mejor si lo pensás dos veces las oportunidades desaparecen. Si, a veces un error se puede convertir en lo mejor que nos ha pasado en la vida.

New point of view

Hay gente que nos va dejando a lo largo del camino y gente nueva que entra en nuestras vidas. Habiendo dejado ya muy atrás el pasado, miramos hacia adelante. Yo lo hago sin arrepentirme de nada. Los que se fueron, quizás era porque no se merecían estar ahí. Dejar el pasado atrás es lo que hay que hacer. No podemos quedarnos atrapados en el pasado, tenemos que aprender a seguir andando sin que nada ni nadie nos detenga nunca de conseguir lo que deseamos. Porque la fuerza de un deseo es irreprimible. Solo el amor es más fuerte que los sueños.
Es como dejar de respirar. Te vas y todo te da lo mismo. Total, la que llora soy yo. La que vive sin ganas de seguir luchando soy yo. La que cada día se pregunta si vale la pena moverse de la cama, si merece la pena seguir respirando, sigo siendo yo. Ya me cansé de tus juegos, del ahora si y mañana no. Las cosas no son solo cuando vos querés. Este juego es cosa de dos y ya me cansé de jugar siempre con tus reglas. Ahora quiero jugar como se me cante. No me importa saltarme las reglas, si al fin y al cabo es el único motivo por el que existen, para romperlas. Solamente quiero olvidarte y recuperar las sonrisas sinceras, no las que fingen e intentan engañar al corazón. Quiero sacar los demonios que están adentro mío. Quiero aparecer en tus pesadillas cada noche, para que no pase ni un día en el que dejes de pensar en mi. Quiero que sientas el dolor que un día me hiciste sentir.

Enseñame que se puede cambiar el mundo con una sonrisa.

Cuando perdés la esperanza al principio es duro, pero terminás acostumbrándote. Cometí errores, lamentablemente soy humana y no voy a fingir ser perfecta, porque estaría mintiendo. Aún así, a pesar de todo, a veces aparece alguien que merece la pena, que vuelve a hacerte sonreír. Esa persona que te demuestra todos los días que si sigue ahí es por vos. Aquel que se muere de ganas de verte y hacer el ridículo de mil formas con tal de hacerte reír. Alguien que de verdad quiere estar ahí. Puede que sea el primero que no te mienta, que no te engañe y que te demuestre cada día lo bonita que sos, no solo que te lo diga, sino que te haga sentir especial. Por una vez encontrar a alguien dispuesto a hacerte feliz.
Sé con certeza que no se puede elegir una vida y eso no quiere decir que crea en el destino, pero hay situaciones que se heredan, vivencias que se alojan, hechos que se acomodan, dolores que se instalan y lo único que se puede hacer es sobrevivir... tratar de sufrir lo menos posible.

Comprender, aceptar .

Comprendí que las lágrimas no podían hacer que alguien que había muerto, volviera a vivir. También aprendí otra cosa sobre las lágrimas; con ellas no puedes hacer que alguien que ya no te quiere vuelva a quererte.


Me enseñaron a sumar, pero me di cuenta de que uno más uno no siempre son dos. Me dijeron que el amor era algo precioso. Y aprendí a no pintarme falsas sonrisas. Que los amigos de verdad se cuentan que los dedos de una mano. Que se puede tropezar dos veces con la misma piedra, y al final te irás acostumbrando a tropezarte. Que en esta vida no todo son buenas caras, y nunca tienes lo que nunca has dado, para ser feliz, aveces tendrás que olvidar el pasado.



Volver a empezar . Quién se lo esperaba ?

Se que lo va a hacer, y me da miedo. Por volver a empezar, porque todo termina, porque hay un final. Hay mil recuerdos en mi mente. Es como aquel momento. Me da la impresión de volver a esos momentos, en los que, que él me agarraba fuerte. Una sonrisa suya me cortaba la respiración, un beso suyo era mi esperanza. Estar a su lado fue y será lo más lindo. Cada beso, cada caricia eran únicas, él lo era. Él, el primero en sacar lo mejor de mi, en hacerme sonreír. Por la más mínima cosa, él. El primero en demostrármelo todo en serio, él que me enseño el significado de la palabra amor. Fue él. Y ahora todo de nuevo. Vuelvo al presente, a ese momento, a medio centímetro de sus labios y pienso, ¿está empezando todo de nuevo? ¿Merece la pena seguir arriesgando tanto? Y entonces lo hace, y me besa.
Necesito alguien que de verdad vaya a estar ahí, en lo bueno y en lo malo. Que cuando esté echa mierda y no tenga fuerzas ni para levantarme de la cama me anime a seguir y mirar hacia delante. Alguien que me ayude a dejar atrás las preocupaciones. Alguien capaz de hacerme sonreír entre las lágrimas. Quiero entregarme sin pensar que se va a cansar y en menos de dos días se va a olvidar de mi. Entregar mi alma y mi corazón a la otra persona para conseguir cada día enamorarlo y demostrarle que no le voy a fallar. Quiero dormirme abrazada a él, escuchando el latido de su corazón. Quiero que me lleve el desayuno a la cama después de noches sin dormir hablando y riendo con él. Quiero que me bese sin importarle el lugar o quien haya al lado. Quiero que me mire y ver reflejado en sus ojos que soy su todo.Quiero ser ese "no puedo vivir sin ti".

Las lapiceras que mejor escriben siempre son las robadas, es así, las mejores fotos son las que nos toman desprevenidos, los días más divertidos son los que no planeabamos, las mejores bromas siempre son las no esperadas.
Los mejores besos son los robados, las mejores sonrisas son las que sorprenden. Las mejores palabras son las que no preparamos, los mejores abrazos los que se dan sin intención. El mejor amor es ese que no avisa, que no preparás, que no esperás y que no sabés que va a pasar. El mas complicado, es el que menos te deje dormir y el que más sonrisas te saque, en contra de tu voluntad.

Algún día había que parar, y dejar las cosas atrás.

Cuando miramos atrás a veces nos cuesta distinguir de donde venimos. Hay sueños que dejamos atrás, momentos que intentamos borrar y personas a las que volveríamos a conocer. Todo puede cambiar en un solo instante: quien estuvo a tú lado se fue, perdiste eso que un día fue tuyo y dejaste ir lo que más querías tener. Un día todo puede perder sentido, y los sentidos pueden pasar a un segundo plano. Cuando lo que duele es el alma, el dolor físico ya no significa nada. Cuando te quedas quieto, y tus sentimientos gritan, pero tu boca no pronuncia palabra, sentís que seguir ya no tiene sentido. Cuando el amor duele, deja de ser amor. A veces me gustaría poder dejar atrás el dolor, y todo lo que este lleva, para empezar a vivir sin que el alma me duela.
Dicen que cuando uno busca no encuentra lo que quiere, sino lo que necesita encontrar.
No tienes que darme cuentas a ciegas. Yo te quiero, yo voy por el mundo a tientas desde que te conocí. Llevo una venda en los ojos como pintan a la fe. No hay dolor como esta gloria de estar queriendo sin ver.
Hay lugares y hay momentos; personas y sueños. Hay instantes en nuestras vidas en los que todo parece confuso. Confundimos nuestros sueños, con nuestras metas; nuestras pesadillas, con nuestros errores. Nos hundimos en un vaso de tubo, en un largo vaso de tubo, al que no le vemos el fondo. No encontramos en ninguna parte el impulso para nadar y salir, simplemente flotamos, esperando que llegue alguien y nos ahogue. Buscamos una mano que nos agarre y nos saque. En ocasiones entrelazamos nuestras vidas con la gente equivocada y acabamos más hundidos que al comienzo. Sinceramente, ¿qué esperamos sacar de esta vida? Soñamos y nos ilusionamos para que nos rompan y nos pisoteen. Luchamos para ver la batalla perdida y encontrarnos sin más esperanzas. Si es así, ¿para que seguir? Ahí esta la clave. Seguimos para vivir el cuento de hadas, para conseguir lo que no tenemos, para lograr un sueño. Seguimos por el simple hecho de respirar.
Supongo que podríamos haber rozado el cielo con la punta de los dedos, pero optamos por quedarnos en tierra. Supongo que podríamos haber obtenido respuestas pero decidimos quedarnos con la duda. supongo que podríamos haber alcanzado la fama, pero decidimos vivir ocultos. Supongo que también hubiéramos podido ganar, pero decidimos que lo mejor era la derrota. Pudimos ser todo,y es ahora cuando te das cuenta de que no somos nada.
Son sentimientos que cuestan de expresar con palabras. Es ese vacío en el que se convirtió tu alma. Buscas algo a lo que agarrarte, algo que te haga continuar, que te de fuerzas para levantarte cada mañana. Hay días malos y días mejores. La gente pasa por tu lado sin saber qué pasa por tu mente. Te desahogás como podés, te cuesta ser feliz. Todo el mundo te dice lo mismo: "pasa página, no merece la pena" o "sonreí, no tienes ningún motivo para estar triste". Más cuando te mirás en el espejo, y te das cuenta de que lo que no tiene sentido es esa nada que se acumula en tu alma, llena tus pulmones y escupen tus labios. Es esa sensación de que todo ha perdido sentido, de que no queda nada.
Te miro y miro a mi alrededor. No veo nada. Todo parece haber desaparecido a mi alrededor. Te observo, tus gestos, tu sonrisa. Me hablás, pero no te escucho. Mi mente esta lejos, se perdió la primera vez que me miraste a los ojos. Observo tu cuerpo, grabando cada detalle en mi mente para no olvidar ni un detalle de tu belleza. Tu piel brilla al sol, y tu perfume pone alerta mis sentidos. Siento una debilidad interior. Como si cualquier hecho se pudiese llevar todo por delante, y yo me fuese a quedar ahí de pie sola, de nuevo. "¿Valen? ¿Me estás escuchando?"- te miro a los ojos y sonrío.- "No, no me estabas escuchando". Te reís y me abrazás y no hay nada que desee más que parar el tiempo en ese momento y que me abraces para siempre. Pero cierro los ojos y cuando los abro no estas, te pierdo. La misma historia, desapareciste y a mi ya no me queda nada.
Hay muchos instantes que quedan congelados en nuestra mente en forma de recuerdos. En ocasiones es un sentimiento, en otras un lugar, o tal vez una persona, una palabra o aquella sonrisa de la que te enamoraste. Hay momentos en los que detendría el mundo para vivir siempre en esas palabras, para perderme en el infinito de su mirada, para pervivir con ellos en ese instante en que soy feliz. Pero el control del tiempo no lo poseo ni lo podre poseer nunca. Hay tantas esperas, momentos perdidos en el sin sentido. A estas alturas ya debería haber aprendido a vivir al máximo pero siempre fui una niña a la que le costaba aprender la lección.
La esperanza es el sentimiento que se experimenta cuando las cosas van mal, al tener un presentimiento de que las cosas irán mejor, en un tiempo no determinado antes de que un acontecimiento ocurra.
No es fingir que no existen los problemas, es realmente la forma de encontrar las soluciones.
¿Cuántas veces hemos oído lo de "la esperanza es lo último que se pierde"?
¿Y cuántas veces la hemos dejado ir sin resistir?
Después de todas las tormentas, sale el sol. Hasta en la noche más profunda termina saliendo el sol. Tenemos que confiar, creer, soñar; porque todo eso es tener esperanza.